lunes, 1 de junio de 2009

V.I.P. y R.I.P



A tenor del pifostio que hay montado entre los clubs de la ACB y la concesión de las plazas de Euroliga, quisiera plantear una pequeña reflexión sobre nuestra competición doméstica. No me cabe duda que la ACB es actualmente la mejor competición de Europa y, en mi modesta opinión, donde puede verse el baloncesto en su estado más puro. Hablo de la fusión entre talento, mentalidad, técnica y táctica. Es una competición dura, física y por momentos brillante. Sin la frescura de la NCAA y sin la espectacularidad de la NBA, en la ACB es donde actualmente cualquier aspirante a entrenador debe tener sus referencias más directas. Un claro reflejo de la competición y del tipo de jugadores que destacan en ella es nuestro equipo nacional.

Lo que sucede es que, a diferencia de las competiciones americanas, la estructura de la ACB fomenta la desigualdad. Y a mi modo de ver cada vez más. El binomio Madrid - Barcelona ya no domina con la claridad de antaño, es cierto. Ahora el pastel se lo reparten entre cuatro. Tau y Unicaja se han unido a la fiesta y, si bien el futuro seguira deparando alguna sorpresa, entre esos cuatro equipos se va a cortar el bacalao durante las proximas temporadas.

La diferencia económica es brutal. Solo hay que fijarse en el juego interior que presentan estos cuatro equipos (el madrid algo menos, pero imagino que el presidente que estrenan tomará cartas en el asunto). Son plantillas que estan a años luz del resto, que pueden permitirse frivolizar con la temporada regular, a sabiendas de que a la hora de la verdad, su acumulación de talento bruto dara los reditos suficientes para estar arriba. La alternativa de la cantera, esa Penya y ese Estu de antaño, ya no es suficiente para doblegar a esos cuatro.

Cuando otros equipos bregan por conseguir patrocinio y se dedican a escudriñar el basket mundial en busca de ese jugador desconocido que les de el plus de calidad necesario para competir contra ellos, los cuatro grandes pujan por los mejores jugadores de Europa. Antes eran dos, ahora son cuatro. La estabilidad económica que les proporcionan sus patrocinadores, unida por supuesto a la estructura de club que llevan desarrollando durante años (el madrid algo menos, pero imagino que el presidente que estrenan tomará cartas en el asunto), les permite estar varios peldaños por encima del resto. Entre ellos y los demás, tenemos a un Pamesa Valencia que, pudiendose agregar a este grupo, ha demostrado una gestión de club nefasta, con los humillantes resultados que se han visto en estos play offs. El Canarias rozó la epica, pero se vio superado por un equipo como Unicaja, con no menos de 10 jugadores capacitados para anotar más de 15 puntos y con una diferencia de centimetros insalvable.

Con todas estas obviedades solo quiero referirme a la postura de los clubs respecto a la Euroliga.
Los ingresos económicos que podria proporcionarles jugarla no serviran en ningun caso para subir esos escalones que les distancian de los cuatro grandes. Mientras empresas de seguros, marcas de leche y demás entidades, sean las que dan su nombre a los equipos, la diferencia va a estar ahí. Es así de triste. Aquí no hay Hawks, ni Bulls...hay Aceitunas Pérez y Seguros Gómez. Si la Euroliga del futuro se cierra (aberración absoluta a mi parecer, pero totalmente lícita), solo los proyectos capaces de garantizar estabilidad y continuidad seran viables para participar en ella.

A la cabeza me vienen el Salamanca, el Girona, el Obradoiro y otros clubs a los que los resultados deportivos no les han servido para obtener esa continuidad ni esa estabilidad que serian deseables. Pienso en el Estu, a los que su eterna politica de cantera a estado apunto de condenar al descenso. Y es que en la ACB actual, más de la mitad de los equipos pueden estar un año arriba y al siguiente descender...o incluso desaparecer. Lógico es que la Euroliga mire por sus intereses y los grandes clubs miren por los suyos. Esto es un negocio. Y para protestar con la energia y propiedad que lo estan haciendo algunos, primero deberian refrendar sus argumentos con resultados. Y luego ya veremos.

El doble rasero de ir de pobres cuando conviene y pretender comer en Maxim´s cuando otros comen, porque pueden, me parece estar un tanto lejos de la realidad. Tan lejos como queda aquel Manresa que nos maravillo a todos ganando la ACB. Con el presupuesto de siempre y con la profesionalidad de siempre. Con dos cojones. A dia de hoy eso se me antoja sencillamente imposible. Y la alternativa de implantar un tope salarial es directamente inconcebible. Esto no es Futbol. Por suerte y por desgracia para todos nosotros.

jueves, 28 de mayo de 2009

John Pigeon

Cada vez tengo más claro que Lebron James es una escala evolutiva. Su insultante superioridad frente a cualquier defensor que se le oponga va in crescendo y no parece tener techo. Es el arma definitiva. Un tipo capaz de decidir en todas y cada una de las facetas del juego: defensa, ataque, rebote, distribución, ritmo...James condiciona los partidos de un modo que no se recordaba desde la epoca de Chamberlain. Me preocupa que un talento de este nivel sobrenatural este creciendo en la dirección que lo hace, y no es la dirección que le impone su naturaleza, es la que le impone el circense y absurdo concepto de basket que impera en la NBA del siglo XXI.

En la serie contra Orlando, Lebron James está perdiendo la partida contra si mismo. La mercadotecnia de la NBA encontró una mina de oro que se apellidaba Jordan y la explota y sigue explotando año tras año. Al marjen del impacto deportivo que supone Michael Jordan, los intereses economicos que genera una figura de esa dimensión han condicionado la evolución de la “Mejor liga del Mundo”. Hablamos de jugadores, entrenadores y sobretodo de marketing.

Esa apremiante necesidad de encontrar un heredero, un rey...Desde el high school pesa sobre la cabeza de Lebron. Este chico es ambicioso y quiere dominar. A diferencia de otros mesias efimeros, Lebron James domina. De un modo apabullante además. Pero esa ambición, esa determinación y ese poderio estan quedando en un segundo plano, eclipsados por un ego de proporciones desmesuradas. Un ego alentado además por entrenadores ramplones, periodistas sectareos y directivos avariciosos.

Los Cavs son un buen equipo. Tienen todas las posiciones cubiertas y el plus de excelencia que supone tener a Lebron apoyandolas todas y cada una. No entiendo porque su planteamiento contra los Magic se limita a darle la pelota a James. Me resulta inexplicable. Como me resulta inexplicable la tendencia arbitral de pitar faltas sobre Lebron por decreto. Cualquier dia le pitaran falta a su novia solo por tocarle. No comprendo la nueva politica de las franquicias respecto a los entrenadores, que situa a nulidades absolutas como Mike Brown a la cabeza de proyectos que buscan el anillo. ¿Quizá porque un desconocido Phil Jackson llevo a los Bulls al Olimpo del basket? ¿O porqué sin un coach competente es más facil para franquicias y agentes dominar a esos niños millonarios?.

El caso es que los Cavs se estrellan partido tras partido contra un equipo que, sin ser nada del otro jueves, es un EQUIPO. El primero de verdad con el que se topan. Se empeñan en minimizar sistemas y convertir el partido en una pachanga callejera, alentando el egoismo de su niño rey. Esto trae como consecuencia que jugadores como Rafer Alston se encuentren en su salsa. El cuerpo técnico de Cleveland ha prendido fuego a la pelota y le ha dado a Lebron guantes de amianto. Esto es lo que nos ofrece el “coach of the year”.

Perdido en ceremonias, bravuconadas y paranoias varias, Lebron James asume que debe ser Rey por gracia de dios. El gran jugador de nuestra era cree en anacronismos como ese. Y el “NBA Fying Circus” pretende vendernos que John Pigeon (o como se diga Juan Palomo en inglés) y Michael Jordan son la misma persona. Y esto, camaradas, es una falta de respeto muy grande hacia todos los que amamos este deporte.

sábado, 23 de mayo de 2009

Torres Gemelas: ¿Utópicas o Determinantes?

La tentación de alinear a la vez a dos jugadores de siete pies es irresistible para cualquier entrenador. En el año 86 los Rockets de Houston se plantaron en la finalisima de la NBA con Ralph Sampson y Akeem Olajuwon demostrando que tal combinación era compatible con las victorias y la utopia de “Las Torres Gemelas” se tornaba realidad. Años más tarde los Spurs de San Antonio ganaban el anillo con Dave Robinson y Tim duncan dominando la zona. Es posible ganar con dos torres, si. Pero si no son las adecuadas es peligroso intentarlo.

Analizando esos dos equipos miticos (y recordemos que los Rockets perdieron esa final), nos encontramos con unos sistemas muy concretos, diseñados exclusivamente para dinamitar los partidos desde dentro. Tenemos a 4 jugadores All-Stars de los cuales 3 han sido MVP y el cuarto (Sampson) vio su carrera truncada por las lesiones y (hay que decirlo) cierta indolencia por su parte. En su momento Ralph era lo nunca visto y lo sigue siendo. Jamás un jugador de 2´25 ha tenido el talento y las habilidades de superdotado para el baloncesto que poseia Sampson.

Estos equipos ganadores tenian un juego exterior secundario, elaborado en torno a sus dos torres, con jugadores especialistas que aprovechaban sus oportunidades y marcaban un ritmo adecuado para facilitar la labor de los gigantes. Ayudas en defensa para suplir la inevitable falta de movilidad frente a jugadores mas rapidos, paciencia en ataque para buscar la opción adecuada generada el 99% desde el juego interior y bases organizadores que supiesen interpretar el guión establecido. Recordar que los Rockets se presentaron en los playoffs del 86 sin John Lucas y que Sampson y Olajuwon solo se toparon con un juego interior serio en sus eliminatorias previas: el de unos Lakers ya muy mayores para esas lides. En la final contra los Celtics, Dennis Johnson puso en evidencia la carencia de un director de juego y Parish, Mchale y Walton contrarestaron el poder interior de Houston.


Este repaso a la historia viene a colación de algo que está muy presente en la actualidad de la NBA. Los Lakers de Phil Jackson proponen Torres Gemelas en su busca del anillo. En este caso los papeles se los reparten nuestro Pau y Andy Bynum. En lo que se prevee una larga y dura final de conferencia contra los Nuggets, muchas dudas se ciernen sobre la composición de la plantilla de los de L.A.. Enumero las mias:

- ¿De verdad Gasol es un 4?: Yo creo que no. Tiene serias dificultades para defender a jugadores que aunen fuerza y rapidez y su tiro exterior no es fiable. El Pau que salió del Barça si era un 4 potencial. Su desarrollo físico en la NBA le ha convertido en un 5, y además en uno de los mejores, solo superado en mi opinión por Dwight Howard. Su visión de juego y su inteligencia en el campo serian determinantes son un autentico power forward a su lado. De hecho cuando juega con Odom de pareja es cuando mejor se aprecian sus prestaciones.


- ¿Es Bynum comparable a Duncan, Robinson, Olajuwon o Sampson?: Decididamente no. Tiene mucho marjen de mejora, pero a dia de hoy no esta capacitado para interpretar el baloncesto con otro pivot a su lado. No es compatible con Gasol y le faltan tablas.


- ¿Puede un equipo que tiene a Kobe Bryant permitirse unas Torres Gemelas?: No. Kobe es y debe ser el referente absoluto de los Lakers. El equipo debe favorecer su juego. Dos torres ralentizan los partidos y las defensas ilegales impiden muchas alternativas que podrian ser beneficiosas para el juego de “La Mamba”. Este Bryant no es el mismo tipo de jugador de los Lakers del “Threepeat” y además comparar a Pau o Bynum con Shaq es injusto.

-¿Es Fisher el base idoneo para un sistema con dos Torres?: No. Derek no es un director de juego y no tiene la capacidad fisica para aguantar la infinidad de desajustes en defensa que provoca el hecho de tener dos centers ocupando la pintura a la vez.

- ¿Sabe Phil Jackson lo que hace?: Si. Al menos quiero pensar que si lo sabe. No seré yo quien cuestione al Maestro Zen. Pero por momentos se le ve cansado. Muy cansado.

- ¿Ganaran los Lakers a los Nuggets?: Estoy convencido de que pueden, pero van a sufrir muchisimo contra el juego interior de Denver. Nene, K-Mart y Birdman van a sacar a relucir las carencias interiores de los sistemas de Lakers. Fundamental buscar a Gasol en ataque, superior a cualquiera de sus defensores, y que su pareja en la zona sea inteligente, versatil, intenso en el rebote y con capacidad para abrir espacios que generen posiciones ofensivas para Pau. Odom es el hombre. Bynum debe asumir que los minutos que este en pista ha de continuar esta tarea de desgaste interior, no cometer faltas absurdas (solo Nene es peligroso en el 1x1) y centrarse de una vez. Por fuera van a sufrir muchisimo con Billups y esperemos que la presencia de Melo sirva de estimulo para sacar ese Bryant dominante que se echa de menos. Ademas a George Karl se le ve pletórico. Peligrosamente pletórico.

Igual los Lakers ganan el tercer partido, con Pau y Bynum jugando juntos 35 minutos, en dobles figuras y dominando. Y son el factor determinante de la victoria en la serie. Podria ser, si. Pero no deberia. El sistema de las Torres Gemelas tiene algunos pros y muchisimos contras. Y más cuando esas torres no son gemelas.



viernes, 15 de mayo de 2009

Be like Chuck



El pasado 9 de Mayo nos dejó Chuck Daly. En Febrero de éste mismo año le fué diagnosticado un cancer de páncreas y tres meses más tarde, Chuck ya no está. El hombre que se inventó los Bad Boys de Detroit y condujo la nave del auténtico Dream Team se ha marchado discretamente.

Cuando repasamos la lista de los grandes coach de la era moderna de la NBA, a muchos se nos olvida la figura de este mocetón de Pensilvania. Sin el glamour de Pat Riley o Phil Jackson, el estelar historial como jugador de Lenny Wilkens, o la marcada y dictatorial personalidad de Larry Brown (por citar algunos), Chuck Daly fue un hombre discreto, con un don especial para algo de lo que adolece la NBA del siglo XXI: la gestión de talento.

Con una habilidad sorprendente, Daly sabia sacar el máximo provecho de todo jugador que cayese en sus manos. Formado como entrenador en las ligas universitarias, fue asistente en los Sixers de toda una leyenda de las canchas y los banquillos como Billy Cunningham, y tras una fugaz experiencia como head coach en Cleveland, tomo el mando de la franquicia de Detroit, a la que condujo a las finales en tres ocasiones, ganando dos anillos consecutivos y sorprendiendo al mundo con unos implacables planteamientos defensivos.

La sombra de Daly esta presente en todos y cada uno de los jugadores de aquel mítico equipo de la Motown. Bien sea tutelando el talento bruto de una superestrella como Isiah Thomas, alentando el instinto de supervivencia de obreros cualificados como Bill Laimbeer, Rick Mahorn o John Salley, delegando en la seriedad y disciplina profesional de jugadores como Joe Dumars o Vinnie "Microondas" Johnson, reconvirtiendo en jugador de equipo a un anotador convulsivo como Mark Aguirre, confiando en la muñeca de seda de un gigante "sospechoso" como James Edwards o transmitiendo su legado ganador al más inesperado de sus pupilos. Ese peculiar Dennis Rodman, con una mano repleta de anillos. Cada jugador disponible era un arma que utilizar en los sistemas de Daly. Todos tenian un papel importante y la defensa era el nexo que les unia. Chuck se invento un equipo campeón donde otros solo hubiesen visto una banda de tipos de dudosa reputación.

Aunque el reconocimiento universal le llegó cuando fué designado entrenador del Dream Team que sento cátedra en Barcelona' 92, lo cierto es que el autentico genio baloncestístico de Daly se pone de manifiesto en su etapa con los Pistons. Su papel como trainer de aquel equipazo olímpico fue más psicologico que técnico. Me remito al articulo "Chuck Daly, un gigante". que ha escrito Ramón Trecet. Cuando los mayores hablan, los niños hemos de callar y escuchar.

Posteriormente Daly se incorporó a unos New Jersey Nets que se estaban revitalizando tras años de deambular por la NBA y por sus manos pasaron tres de los talentos más reseñables de la epoca, que por unas u otras circunstancias, terminaron sus trayectorias profesionales de un modo inesperado. Derrick Coleman y Kenny Anderson jamás llegaron a ser las figuras que prometian en sus primeros años. Y paradójicamente Drazen Petrovic comparte Hall of Fame con el que fue su entrenador. Desde ahora comparten tambien la inmortalidad de nuestros recuerdos.

La última experiencia en los banquillos del gran Chuck Daly fue el intento de reconstrucción de la franquicia de Orlando Magic, aun conmocionada por la marcha de Shaquille O' Neal a los Lakers. Por diversas circunstancias , el proyecto no llegó a cuajar y Daly se retira de los banquillos sin hacer ruido. Corria la temporada 1998 - 1999 y el nuevo milenio pronto haria su entrada en la NBA. La acelerada, impaciente y caprichosa nueva era. La época donde cuaquier chaval multimillonario pregona que su santo y seña es "be like Mike" y los entrenadores sonrien complacientes, alentando esas fantasias, mientras ven su jornal diario peligrar. Frente a esto solo se me ocurre una solución. Que la nueva camada de entrenadores se apliquen a ellos mismos la siguiente frase: Be like Chuck.

Aunque ya sabemos que todo se pega, menos la hermosura.

Euroliga y Eurodisney


La parte más fea del deporte profesional es precisamente esa: la profesionalidad. El dinero pasa a ser el argumento que subyace tras las diversas competiciones. La evolución constante de las técnicas de gestión empresarial conducen a que cada vez sea más patente la voracidad económica. En pocas palabras, "queremos ganar más pasta, y si se nota nos la refanfinfla". De hecho, cuanto más despiadado es un ejecutivo, más reditos consigue y los escrupulos o la condescendencia solo puede uno permitirselos cuando ya ha llegado a lo más alto. Y la mayoria de las veces, ni entonces.

La Euroliga, en su obsesión por posicionarse como entidad referente del Mundo FIBA, no ha cesado en los últimos años de evolucionar de un modo casí paranoico. Basta que David Stern responda con un "pudiera ser" a la pregunta recurrente de una futura Europe Conference de la NBA, para que los cimientos del baloncesto europeo tiemblen como flanes. Dicho sea de paso, uno no deja de preguntarse que cimientos son esos. ¿Donde estan? ¿Quien los puso?.
Si nos fijamos en la historia documentada del último siglo, encontramos grandes equipos, gestionados de modos de lo más dispares. Fijense si no lo poco que tiene que ver el militarizado CSKA de Moscú de antaño con la glamourosa, multicultural y millonaria propuesta con la que Ettore Messina domina Europa durante el último lustro. Fijemosnos tambien en el Maccabi de Tel Aviv, unica referencia valida del baloncesto Israeli desde siempre. Reparemos en los grandes equipos yugoslavos del pasado, repletos de jugadores de cantera a los que la política impidió alcanzar la dimensión estelar que posteriormente si han tenido sus sucesores. Podemos recordar con una sonrisa cuando la LEGA italiana era el unico destino a considerar por todo jugador norteamericano de cierto caché que no tuviese sitio en la entonces lejaaana NBA. Esa Copa de Europa que jugaban cuatro. Esas Copas Korack y esas Recopas, que en su dia eran titulos importantes y que hoy en dia, aunque prevalecen con nuevos nombres, ya ni merecen ser televisadas a nivel nacional (a no ser que las jueguen determinados equipos).

La historia del baloncesto europeo es tan dispar como los paises que la escribieron. Por mucho que la Euroliga lo pretenda, el modelo NBA no es válido aqui. Y cualquier otro modelo que quiera asemejarse, es un modelo equivocado. El sueño de Jordi Bertomeu de conseguir una "Hiperliga", paradigma sublime de la excelencia en el baloncesto continental, es una quimera. No dudo que habran sacado cuentas y el inmediato dinero a ganar será considerable. Máxime cuando los encorbatados directivos de los clubs de la ACB que no estan invitados a la fiesta de Jordi, saltan como muelles y en un alarde de supuesta indignación deportiva, defienden los intereses de los equipos que les pagan. Especialmente ridícula me parece la reacción del Pamesa Valencia, ejemplo claro de horripilante gestión deportiva en su equipo ACB, que reclama y amenaza, como si sus resultados mereciesen ser tenidos siquiera en cuenta de cara a configurar esa "Liga VIP". Las ligas nacionales son el motor y sustento de los aficionados. No se a que tanto susto y aspaviento. Si la Euroliga decide implantar el modelo de competición que ha anunciado, pues muy bien. Si decide cerrar la liga, pues allá ellos. Y si los grandes clubs de la ACB deciden abandonarla, en pos de esa fantasia demencial, estoy convencido de que se arrepentiran. Vaya si se arrepentiran. Porque no se concibe un Real Madrid de baloncesto sin un Estudiantes. Ni un F.C. Barcelona sin un Joventut. Porque desplazarse a Polonia o a Estambul para ver jugar a tu equipo, es, perdonenme la expresión, un coñazo. Y compartir pabellon con los aficionados de Olimpiakos otro. Porque las audiencias del baloncesto televisado (excepto momentos puntuales) son las que son. Porque esta gallina, por mucho que se la exprima no pone, ni pondra jamás, huevos de oro. Porque la supuesta "necesidad" de Euroliga de algunos es un berrinche sin fundamento ninguno.

Porque esto no son los USA, aunque algunos parece que no se quieren enterar...ye-ye.



Pamesa Valencia ¿donde vas triste de ti?

Anda el equipo taronja muy desilusionado. Una temporada más, el Pamesa está un escalón por debajo de lo que le corresponde, tanto por presupuesto como por entidad del Club. La Euroliga es un objetivo practicamente inalcanzable esta temporada, y se antoja muy muy complicado en sesiones venideras. El mosqueo de los directivos valencianos es comprensible, ya que la estructura con la que se cimienta la Euroliga del futuro no cuenta con ellos. Pero, en nuestra modesta opinión, el Pamesa de Valencia no se merece un puesto entre los mejores de Europa. Y no se lo merece porque ha hecho las cosas muy mal.

Juego exterior: Indefinido

Sin un tres claro, las alternativas del denostado Katsikaris para defender a aleros altos oscilaban entre emplear a escoltas como Douglas y Rafa Martínez (defensivamente sospechoso, el primero, y excesivamente pequeño el segundo) o dar el paso de asentar a Claver por fin en la que debe ser su posición natural. El pelirojo puede jugar de cuatro, si. Pero como small forward solo en el cielo esta su límite. Con la temporada en marcha, despacharon a Douglas por escasa implicación (no se que esperaban cuando le ficharon),a Katsikaris por incapacidad de reacción (no creo que sea un mal técnico, pero llevar el coche naranja es ardua tarea) y llegaron Spahija, Gregory, y la lesión de Claver. Esto desemboca en un Pietrus jugando de alero puro por primera vez desde que está en la ACB.

Juego interior: Insuficiente

Sin referente claro, nos encontramos con un Perovic que, si bien tiene unas facultades excelentes, esta muy verde. No se puede depositar la responsabilidad de ser el center referencia de un equipo que aspira a todo, en un chico que viene de ver truncada su progresión con un año tirado a la basura en la NBA. Miralles es intermitente y va camino de serlo ya para siempre y Kuqo es un tipo honesto y currante, que venia a reforzar la rotación y en determinados momentos ha tenido que sacar mas castañas del fuego que en toda su carrera. Acertadisima incorporación de Nielsen, nada más aterrizar, en el interior más solvente del equipo.

Directores de juego: Improductivo overbooking

La posición que en principio presenta más lustre y más nombres es la brecha por la que entra el agua en este Titanic que naufraga sin salir del Túria. Inexplicable, incomprensible, inasumible e injustificable el fichaje de Shammond Williams. Jugador con carencias evidentes en lo referente a la interpetación del juego y hambre desmesurada de balón, Williams no es un base. No entiende de sistemas ni de colectivos (en la pista, fuera de ella nos consta que es un tipo afable, simpatico y comprometido) y su juego es individualista hasta la total exasperación. Es un jugador que además, necesita ocupar el puesto de base para rendir. Necesita la pelota y ser la primera opción ofensiva siempre, transformando los partidos en una ruleta en la que depende de su estado de acierto. Un lujo asiático incorporar un jugador así, teniendo dos bases contrastados y complementarios, como Oliver y Avdalovic, más un jugador de la casa al que jamás se ha dado confianza como Pedro Llompart, que tiene muchas posibilidades de ascender este año a la ACB como base titular del Lucentum Alicante.

En conclusión

Cuando el jugador estrella del equipo está en cancha (Shammond), el equipo no se sabe a que juega y cuando está en el banquillo el equipo no sabe a que jugar. No hay un solo tirador puro y la anotación interior esta en manos de un hombre-niño (Perovic) que nisiquiera se ha destacado nunca como anotador.Se ha incorporado a un jugador en plena explosión y muy valido (Mártinez) al que nunca se le ha dado un rol definitivo en la plantilla, supeditado a Douglas y a la necesidad de que Williams este en pista (mas por justificar su presencia que por el rendimiento que pueda dar como escolta). El jugador con más talento que ha salido jamás de la cantera taronja (Claver), planea su marcha a la NBA sin saber aun ni cual es su posición en el campo y sin haber tenido la oportunidad de brindar a la afición ningun triunfo reseñable.

El Pamesa luchará por el título en la ACB, y de verdad les deseamos toda la suerte del mundo. Pero si bien el nuevo diseño de la Euroliga es discutible, polémico y excluyente, creemos que el equipo menos indicado para quejarse es el club valenciano. Máxime si miramos atrás y vemos el largo historial de presupuesto despilfarrado en nombres, la incapacidad para sacar partido de jugadores muy validos y los precarios resultados en cuanto a juego y rendimiento que han dado las diferentes plantillas de album de cromos que en los ultimos años ha presentado la entidad.

Pamesa se planteara seguir en la ACB, dicen sus directivos, si las plazas de la Euroliga se adjudican como parece que va a ser. Valiente osadia viniendo de quien no ha podido porque no ha sabido. Y sonrojantes afirmaciones, existiendo equipos que con presupuestos infinitamente menores, tienen en marcha proyectos mucho más atractivos y solventes. Lease Gran Canaria, Bilbao o Fuenlabrada, por poner tres ejemplos. Euroliga...¿por qué? ¿porque yo lo valgo?.

¿Está la NBA preparada para Ricky Rubio?

El NBA Draft'09 está llamado a hacer historia. Por primera vez, el mejor "point-guard" elegible no es norteamericano. Es un chico del Masnou con unas condiciones únicas. Tras demostrar sobradamente su capacidad en la ACB, reconocida como la 2ª mejor liga del mundo, y a nivel internacional tanto en la Euroliga como en los Juegos Olimpicos, Ricky Rubio encamina sus pasos hacia donde todos sabiamos. A mi parecer, la cuestión que se plantea no es si el nº 9 de La Penya está preparado para jugar con los mejores. Más bien es si la NBA tiene la capacidad de asumir que el director de juego con más talento de los últimos 10 años se ha formado en Europa. En la temporada 2009-2010 empieza, si le dejan, la era de Ricky Rubio... (ver artículo completo)