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lunes, 13 de julio de 2009

J.F.K: El padre de la moderna NBA

He de reconocer que la entrada tiene trampa. Desconozco si, al igual que Barack Obama, el tristemente asesinado John Fitzgerald Kennedy era un amante de nuestro deporte. Pero esas siglas, tan facilmente reconocibles, tienen un significado y una trascendencia importantísimos en la NBA de nuestros dias. En un mercado en que los equipos mueven de un lado a otro jugadores y cantidades de dinero mareantes, donde los Grizzlies regalan a Pau Gasol como quien manda una tarjeta de cumpleaños y jugadores con promedios estadísticos de risa tienen nóminas de espanto, las siglas J.F.K tienen un propietario exclusivo. John Francis Koncak, aka "John Contract", aka La Madre del Cordero.

En lo que se califica como uno de los errores más lamentables de la historia del Draft, los Atlanta Hawks eligieron en el sorteo de 1985 a este gigante procedente de la Southern Metodist University. Koncak es, junto al inolvidable Brad Branson, el jugador más relevante surgido jamás de este college texano. El rubio pivot habia vestido la camiseta de los Estados Unidos en las mediaticas Olimpiadas de Los Angeles y tras abandonar la universidad de Houston Akeem Olajuwon para jugar en la NBA el año anterior, Koncak se convirtio en el center mas dominante de la Conference USA.

Los Hawks apostaron por él, en un draft en el que el nº 1 indiscutible fue Pat Ewing, por delante de otros jugadores que posteriormente tuvieron "interesantes" carreras en la NBA. Hablamos de gente como Charles Oakley, Terry Porter, Detlef Schrempf, Terry Catledge, Gerald Wilkins, Tyrone Corbin, Sam Mitchell, Michael Adams, A.C Green...Joe Dumars, Chris Mullin o Karl Malone. Destacar que ese fue el Draft en el que fue elegido nuestro Fernando Martín (Nº38) y que hacia el final de la segunda ronda, los Cavaliers eligieron a un rocoso pivot de la universidad de Tulane, que era el rival de Koncak como mejor pivot de la Conference USA y que ,debido a un turbio asunto de apuestas ilegales en el que se vio envuelto su college, habia caido muy bajo en la loteria de ese año. Aquel chico se llamaba Jonathan Williams , y el destino ha querido que su nombre pase a la posteridad unido al de Koncak. Y a los dolares. Ese joven pivot era John "Hot Rod" Williams.

Los Hawks incorporan a Koncak para que acompañase en la pintura a sus prometedores rookies del año anterior: Kevin Willis, fortisimo pivot al que su extraordinaria capacidad atletica podia permitir jugar de power forward y Antoine Carr, otro portento físico. Supervisando el invento estaria el veterano Tree Rollins, eterno center del equipo, gran taponador y defensor. La cosa no pinta mal para Johnny Koncak en su primera temporada. Carr se pierde casi todo el año por lesión y Koncak juega 20 minutos por partido, con 8 puntos y 6 rebotes de media. Si bien no mejora la aportación de Rollins, al menos sus minutos dan continuidad a los sistemas de Mike Fratello, diseñados en exclusiva para Dominique Wilkins. Los Atlanta Hawks completan varias temporadas excelentes, pero son incapaces de superan en play offs a los Celtics y a los Pistons. Mientras, John Koncak se muestra a su vez incapaz de arrebatar la titularidad a Rollins, al que su físico mastodóntico cada vez pasa más factura.

La temporada 88-89 Atlanta decide dar un paso de gigante en sus aspiraciones al anillo. Tree Rollins se marcha a Cleveland y los Hawks fichan al veteranísimo Moses Malone, que pese a su edad sigue siendo uno de los mejores pivots de la liga. El papel de Koncak en el futuro de Atlanta queda así sellado y firmado. Hartos de esperar milagros, los halcones se dejan de tonterias y apuestan a carta cabal. Junto a Malone llega el escolta All Star de Sacramento Reggie Theus, con lo que Atlanta completa un equipo temible que aspira a todo ese año. Lamentablemente la cosa no cuaja y tras una regular season digna, los Hawks caen de manera sorprendente en primera ronda de los playoff contra unos veteranos currantes como los Milwaukee Bucks.

Y es en el verano del 89 cuando John Koncak da el paso que le inmortalizaria en la historia de la NBA. Los Detroit Pistons, flamantes campeones, ofrecen a John (sin que aun hoy nadie encuentre explicación a tal oferta) un contrato de ciencia ficción. 13 millones de $ por 6 temporadas. Aquello desestabiliza el sistema por completo. Koncak es agente libre restringido y los estupefactos Hawks no dan credito a lo que sucede. Kevin Willis habia estado lesionado toda la temporada anterior y no estaba nada claro en que condiciones volveria, si es que lo hacia alguna vez. Theus, que nunca se adaptó a jugar con Wilkins, se habia marchado a los debutantes Orlando Magic elegido en el draft de expansión, liberando así Atlanta una cantidad importante de dinero. Y nadie sabia lo que haria en un futuro próximo el imprevisible y veterano Mo Malone. Así que, en una decisión aun más delirante, los Hawks van al tanteo por Koncak, y el rubio pivot firma complacido su contrato.

De repente, un reserva especialista en la intendencia, cobra más que Larry Bird, Magic Johnson o Michael Jordan, por ejemplo. Salta la banca. La NBA está en época de bonanza y merced a iconos como los antes mencionados, los ingresos de la liga y las franquicias se han triplicado en los últimos años. Automaticamente los agentes sacan sus garras y los despachos echan humo. Se revisan cientos de contratos, se revisa el convenio, la asociación de jugadores coge el micrófono y no lo suelta. A raiz de todo esto se modifica el tope salarial, el salario minimo...y la temporada siguiente los Heat realizan una oferta a "Hot Rod" Williams que dispara todavia más alto. 26 millones por 6 años. Ni que decir tiene que Cleveland iguala la oferta y se queda con el jugador.

Desde entonces hasta nuestros dias, la NBA ha vivido a Jim McIlvaine, a unos Knicks hipotecados hasta las cejas o a jugadores como Latrell Sprewel, que con 7 millones anuales no tiene para dar de comer a sus hijos. Los jugadores llegan a la liga con una caja registradora implantada en su cerebro y cada centimetro, cada kilo, cada mate o cada tatoo, merecen negociaciones, renegociaciones y recontranegociaciones. Los agentes conducen cochazos y se rodean de despampanantes mozas. Los grandes clubs europeos se animan y meten baza, a ver que pescan. Y entre toda esta jungla, un chavalin del Masnou no sabe donde jugará la temporada que viene. Y John Francis Koncak, aka "John Contract", asistió satisfecho el año pasado a la retirada de su camiseta en la Southern Metodist University.

Imagino que aun a dia de hoy, mientras acaricia aquella medalla de oro que ganó en Los Angeles, John Koncak se preguntará que vieron los Pistons en él para solucionarle la vida aquel verano del 89. O quizá no se lo pregunte. Para el caso, la auténtica razón y el sentido de aquella maniobra que marco el devenir del baloncesto profesional nunca se sabrá. Y por desgracia, Chuck Daly ya no está con nosotros para explicárnoslo.